El tiempo en las vacaciones

08
Nov

Houssien El Ouariachi

Julio y agosto son los meses de vacaciones por excelencia en nuestra zona geográfica del mundo. A lo largo del año, tanto los jóvenes como los que no lo son, se esfuerzan trabajando, estudiando,… en definitiva,  acumulando esfuerzo y el consiguiente cansancio, por lo que las vacaciones vienen a descansar de tal acumulación, relajarse, y retomar las fuerzas para volver a retomar nuestros proyectos con fuerza, energía y sobre todo, ánimo.

En el caso de los musulmanes, este verano ha coincidido además con el mes de ayuno de Ramadán, lo que ha supuesto una gran oportunidad para esforzarse todavía más en su práctica religiosa, con la consiguiente relajación posterior que el ánimo y el cuerpo exigen y que supone además un derecho humano, un derecho laboral a las vacaciones, y el derecho del cuerpo, la mente y de la familia a descansar ya cambiar la rutina.

En un hadiz famoso narrado por Bujari y Tirmidí, Abu Yahifa, Dios esté complacido con él cuenta que el Profeta había hermanado entre Salmán Al-Farisí y Abu Dardá, Dios esté complacido con ambos; un día, Salmán fue a visitar a Abu Dardá y encontró a la esposa de éste en una apariencia como que no se cuidaba nada y le preguntó: ¿Por qué estás así? Respondió ella: “Tu hermano [en la fe], Abu Dardá, ayuna el día y reza la noche, no tiene ninguna necesidad de este bajo mundo”; cuando vino Abu Dardá la dio la bienvenida y la ofreció comer. Entonces Salmán le dijo: Come; respondió: Estoy en ayunas; le dijo: Juro que vas a comer, a lo que respondió: no comeré a menos que comas tú también. Salmán se quedó con él a dormir por la noche, entonces Abu Dardá se levantó para rezar, pero Salmán le obligó a volver a dormir y le dijo: “Querido Abu Dardá, ciertamente tu cuerpo tiene su derecho, tu Señor tiene su derecho y tu esposa tiene su derecho, así que ayuna [unos días] y come [otros días], reza [unas noches] e intima con tu mujer [otras noches], a cada uno le tienes que dar su derecho”. Al llegar la mañana [el Fayr] le dijo: Ahora si quieres levántate. Se levantaron los dos, rezaron un poco y luego se fueron a la mezquita a rezar [Oración comunitaria]. Abu Dardá se dirigió entonces al Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, y le contó lo que le dijo Salmán, entonces el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él le dijo: “Tu cuerpo tiene su derecho tal como te ha dicho Salmán”.

Sin embargo, muchos confundimos el derecho al descanso y la disposición del tiempo libre con no hacer nada o hacer cosas inútiles, lo cual es un error que nos lleva a despreciar y desperdiciar el tesoro más preciado de nuestras vidas, nuestro tiempo, nuestro único capital verdadero.

El tiempo es una bendición, y agradecer esta bendición se hace explotándola de la mejor manera, por lo tanto, y justamente en nuestras vacaciones, cuando disponemos de más tiempo para nuestro ocio y nuestro disfrute, es cuando más hemos de procurar hacer aquello que nos gusta y nos hace disfrutar y crecer al mismo tiempo, y que fuera de las vacaciones nos es muy difícil hacer, y son muchas, muchísimas cosas.

El Compañero Abdellah ibn Masúd, Dios esté complacido con él decía: “Detesto al hombre que no hace nada, ni para su vida primera [mundana] ni para su vida última [después de la muerte]”.

Estas son algunas cosas que podemos hacer durante las vacaciones y que pueden ayudarnos a desconectar del trabajo o los estudios, disfrutar, mejorar nuestro ánimo y crecer.

La lectura: Esos libros, ensayos, relatos, novelas, biografías,… que te has comprado o te han regalado y que nunca encuentras tiempo suficiente para leer, en estas semanas de descanso puedes hacerlo sin agobios, en el sofá de tu casa, en la playa, en el bosque, en el parque… no hay mejor compañero que un libro.

La memorización del sagrado Corán: Estas semanas, sobre todo si hay amigos con quienes compartes este objetivo, se puede memorizar una importante cantidad de capítulos y pasajes. Dedicar una hora diaria a la memorización a lo largo de un mes puede ayudarnos a memorizar ni más ni menos que hasta 5 ahzab, el equivalente al mayor capítulo del Libro Sagrado.

El paseo en familia: Salvo algunos fines de semana, pocas veces podemos disfrutar de paseos o salidas con la pequeña familia a lo largo del año, por lo que las vacaciones son una excelente oportunidad  para recuperar esos momentos de gozo en familia, de pasear por la ciudad, por el pueblo, por los diferentes parques de nuestra ciudad, e incluso visitar esos pueblos y pequeñas ciudades que sabemos que siempre están ahí pero que nunca visitamos. Es una excelente ocasión para profundizar en las relaciones familiares, entre padres e hijos, entre los cónyuges.

Visitas familiares: También es importante aprovechar estas semanas para reforzar los vínculos con la familia grande, los abuelos, los tíos, los primos, los hermanos que viven lejos, los suegros (¡¡¡Aunque para algunos esto último no es muy aconsejable!!!). es más, especialmente en estas fechas, aprovechando las vacaciones, es cuando las familias celebran sus acontecimientos más importantes, como las bodas, las cenas, las conmemoraciones, las sadaqas (cenas caritativas en favor de los parientes fallecidos…). Las visitas familiares nos acercan a nuestros familiares y nos ponen al día respecto a nuestros seres queridos, además de recordar los días maravillosos del pasado, especialmente con los abuelos y los más mayores.

Los retiros espirituales: Muchos quieren profundizar su espiritualidad y buscan su perfeccionamiento como personas, lo cual no es fácil sin retirarse de la vida diaria y rutinaria, donde los compromisos, el trabajo, el estudio… no permiten distanciarse lo suficiente para contemplar y reflexionar sobre lo trascendental. Las vacaciones nos ofrecen una oportunidad para adquirir más conocimiento de la fe e indagar en nuestros corazones, en nuestras almas, para conocernos mejor y crecer.

Actividades infantiles: ¿Qué es de las vacaciones sin los niños? Las vacaciones son una oportunidad inmejorable para profundizar en la educación de los más pequeños sobre diferentes valores, la autoestima, la valentía, la solidaridad, la creatividad, la sonrisa y cómo no, el amor y el respeto a los padres. Las actividades como el juego, la natación, la playa, la aventura, el deporte, el cine educativo y entretenido, formar parte de grupos de teatro y música… ayudan y mucho en la adopción y profundización de los valores.

Turismo: Conocer otros países, otras sociedades y culturas amplían el conocimiento y las perspectivas de las personas tanto del mundo como de sí mismas, enriquece el espíritu y la conciencia, además del disfrute y el gozo que supone la diversidad. El turismo inteligente nos ayuda a conocernos a nosotros mismos al aportarnos otras maneras de ver y hacer las cosas.

Estas sólo algunas ideas para cómo aprovechar nuestro tiempo durante las vacaciones, especialmente los jóvenes que no tienen a su cargo a otras personas. He dejado muchas otras para que este artículo no se convierta en insufrible. Sino, hay muchos eventos deportivos, cinematográficos y culturales que se organizan justo en esta temporada y a los que podemos asistir, así como infinidad de campañas solidarias, etc.

Lo importante es aprovechar nuestro tiempo durante el verano y no confundir las vacaciones con tiempo perdido o tiempo desechable. Se pueden y se deben hacer muchas cosas durante estas semanas estivales que nos pueden aportar salud mental, espiritual, física y social. Es un derecho y un deber moral.

Ibn Abbas, Dios esté complacido con él (que era joven), Dios esté complacido con él y con su padre, nos cuenta que el Profeta, la paz sea con él y con su familia, dijo: “Hay dos bendiciones que mucha gente descuida: la buena salud y el tiempo libre”. (Narrado por el imam Bujari)

Dos cualidades de las que mucha gente dispone, especialmente los jóvenes, procuremos sacarles el mejor provecho para nuestro bien en esta vida y en la otra.

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